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lunes, 11 de febrero de 2013
wife by accident cap 44 "Final"
—No tengo muchas condiciones que poner pero son importantes y si piensas que no puedes cumplirlas eres libre para hacerlo que quieras Demi . La primera condición es que dejes tu trabajo.
—Por supuesto.
—Podemos vivir en Londres pero sólo hasta que encontremos algún lugar adecuado en el campo. No quiero que mi hija crezca en Londres. No es un lugar en el que criar a un bebé.
—No —dijo Demi .
—Podemos empezar a buscar un lugar en cuanto te sientas capaz de hacerlo. Tendrá que estar bien comunicado con Londres. La condición número dos es que…
Joe hizo una pausa y Demi contuvo la respiración esperando a que la bomba explotara
—La condición número dos es que debes empezar a intentar que yo te guste.
—Me gustas Joe .
Él negó con la cabeza.
—No. Quiero decir que… Nunca pensé que le diría esto a nadie; nunca pensé que tendría que… La amistad y todo eso está muy bien pero la verdad del asunto es que…
Las palabras de Joe fueron seguidas de un largo silencio hasta que Demi preguntó:
—¿Cuál es la verdad del asunto?
Joe suspiró y se pasó una mano por el pelo.
—Será mejor que empiece por el principio ¿de acuerdo? — preguntó.
Demi asintió sonriendo débilmente.
—De acuerdo.
—¿Recuerdas cuando fui a verte al hospital después del accidente?
Demi asintió.
¿Recordar?
¿Cómo iba a olvidarlo?
¿Acaso no había cambiado aquella visita el rumbo de su vida?
¿Acaso no la había cambiado a ella liberando en su interior algo que ni siquiera sabía que existiera?
—Entonces no sabía que estaba abriendo una puerta dentro de mí que me resultaría imposible de cerrar.
Una pequeña llama de esperanza se encendió en el corazón de Demi .
¿También había sentido eso él?
Trató de refrenar su creciente esperanza.
Estaba profundamente enamorada de él pero él no le había dicho nunca que la quería.
—¿Me estás contando algo que pasó o es un cuento de hadas? — preguntó mirándolo intensamente tratando de leer el significado que había tras sus palabras.
—La verdad es que no había conocido a ninguna mujer como tú en mi vida. Eras una mezcla tan confusa de contradicciones… Inteligente divertida tímida sin el más mínimo rastro de vanidad… Dejé el hospital sin saber que no iba a poder olvidarte pero así fue. Sólo el cielo sabe lo que habría hecho si no hubieras aceptado mi propuesta de vacaciones. Supongo que habría hecho lo imposible por hacerte salir de tu guarida. En el fondo creo que organicé esas vacaciones pensando en ti.
Demi tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para que las palabras de Joe no le hicieran gritar de alegría.
Sintió que su cabeza empezaba adar vueltas llenas de posibilidades.
—Pensé que podría sacarte de debajo de mi piel si te veía más deunas horas — continuó Joe — Imaginé que esas vacaciones serían una forma de lograr que pasaras un buen rato nada más. Pero tus tímidos ojos tu vulnerable expresión parecían estar anhelando ver y conocer cosas que nunca habías visto y tuve que admitir que quería ser yo el que te las mostrara el que te llevara a contemplar maravillosos paisajes que te dejaran extasiada. No sabía que en el proceso acabaría queriendo enseñarte más. Mucho más.
Demi sintió un estremecimiento en su interior.
¿Qué le estaba diciendo Joe ?
¿Tan sólo que se había sentido atraído por ella?
Entonces.
Una vez.
Nada más.
—No sé si me dije que eras un reto — continuó él — Sólo sabía que me sentía fieramente atraído por ti
Joe miró a Demi directamente a los ojos cuando dijo aquello y ella le sostuvo la mirada sin parpadear.
—Sí lo sé — dijo Demi con suavidad.
Ambos se vieron sorprendidos por el intenso deseo que los consumía.
Miró la cuna y se preguntó si Joe habría dado la espalda a ese «reto» si hubiera sabido de antemano cuál habría sido el resultado.
—No dejé de fijarme en ti durante todo el crucero. Mis ojos te seguían sin cesar; veían todo lo que hacías cada movimiento. Quería entrar en tu cabeza para ver lo que estabas pensando. Pero eso no era fácil. Un paso adelante dos atrás. ¡No sabes lo frustrante que puedes ser sin ni siquiera pensarlo! Revelabas una parte de ti pero enseguida te retraías y penséque iba a volverme loco tratando de llegar al fondo. Entonces hicimos el amor y me dijiste que no querías saber nada más de mí.
—Te expliqué por qué — se defendió Demi y él sonrió.
—Sí lo hiciste. Pensé que estabas loca. Te estaba ofreciendo lo que nunca le había ofrecido a ninguna mujer y tú no querías saber nada. Podría haberte estrangulado pero al final ganó el orgullo y te dejé ir. Me dije que no habría durado. Me dije que en el fondo sería mejor no tenerte cerca que podría pensar con más claridad que todo lo que quería de la vida era la satisfacción derivada del trabajo. Que a la larga las mujeres exigían cosas complicadas que yo no tenía intención de darles. Sabía que querías casarte y el matrimonio no era algo que estuviera en mi agenda.
—Entonces te enteraste de que estaba embarazada.
—Eso es.
—Y no te sentiste muy feliz.
—Tampoco me sentí infeliz. De hecho me asombró la calma con que me lo tomé. Pero estaba furioso contigo. Furioso porque no te hubieras molestado en decírmelo.
—Si lo hubiera hecho me habrías acusado de ser una caza fortunas.
—Estar cerca de ti no me ayuda precisamente a pensar con cordura — dijo Joe sonriendo con ternura — Entonces tuviste el valor de decirme que no pensabas casarte conmigo. Te planteé argumentos casi irrefutables pero me dijiste que estaba perdiendo el tiempo y me diste la espalda.
—Cambié de opinión — dijo Demi mirándolo — Fui al chalet porque sabía que debía pensar bien las cosas pero ya había decidido aceptar tu proposición.
—Lo que nos lleva a la última condición.
Demi ya no se sentía nerviosa.
No sabía cuál era esa condición y susemociones eran un completo caos en esos momentos pero había algo enla mirada de Joe algo en su expresión que le hacía sentirse maravillosamente temeraria a pesar de no saber qué era ese algo.
—Sabes lo que te estoy diciendo ¿verdad Demi ? — Joe se inclinó unpoco hacia ella — Estoy enamorado de ti y no quiero que te cases conmigo por razones prácticas si no crees que en algún momento puedas llegar a corresponderme.
Demi sonrió y su sonrisa creció hasta reflejar la felicidad que sentía en cada poro de su piel en su alma.
—Ya era hora —dijo rodeando el cuello de Joe con ambos brazos— Ya era de que mi amor fuera correspondido.
Joe y Demi estaban de pie frente a la casa blanca y negra.
Habían dejado a Emily en Londres con la chica que solía quedarse con ella de vezen cuando.
El jardín era una masa de hierbas que parecían estar ganando labatalla a los rosales y demás plantas que lo poblaban, y que, según elagente inmobiliario, no habían sido atendidas durante un año y medio.
—¿Y bien, señora Hamilton? — Joe deslizó un brazo por los hombrosde Demi con expresión satisfecha.
Llevaban seis meses casados, y a ella aún le encantaba la forma en que su marido la miraba, la forma en que la excitaba.
Entraron en la casa.
Olía a humedad, pero no estaba sucia.
El solentraba a raudales por las grandes ventanas.
—Tiene carácter —dijo Demi mirando a su alrededor.
—Pero necesita algunos arreglos.
Subieron a la segunda planta e inspeccionaron los siete dormitorios.
El principal daba a una bella extensión arbolada del jardín.
—¿Podrías echar raíces aquí? — preguntó Joe rodeando con losbrazos la cintura de Demi mientras ésta miraba por la ventana.
Nunca dudaba de su amor por ella, pero, en algún lugar de su interior, una pequeña parte seguía sorprendida de que un hombre tan sexy yinteresante como él pudiera encontrarla tan atractiva.
—Creo que sí —dijo.
Echar raíces.
Con el hombre al que amaba y su hija.
La sustancia de la que estaban hechos los sueños.
Se volvió para rodearlo con sus brazos y alzó el rostro hacia él, cerrando los ojos cuandosus labios se encontraron, hambrientos.
Cuando Joe deslizó una mano bajo la camisa de Demi y le acarició un seno, desnudo debido al buen tiempo, ella rió y protestó, y él enterró la cabeza en su cuello a la vez que jugueteaba y le acariciaba el pezón con la mano.
Luego le desabrochó la camisa, la apartó a un lado y se arrodilló para bajarle los pantalones vaqueros Deslizó la boca por su estómago hasta lamata de vello de su feminidad.
Demi gimió cuando él empezó a explorarlacon sus labios, lentamente.
Se sentó en el borde de la ventana y separó las piernas para facilitarle la labor, mirando con pasión cómo movía su cabeza contra ella.
Luego, jadeante, lo atrajo hacia sí, para que selevantara, y susurró:
—Te necesito.
Sin decir nada, con los ojos encendidos por la pasión, Joe la tumbó en la cama y la hizo suya.
Mientras el rugido de la sangre en sus venas iba remitiendo, medio enbroma, medio en serio, él dijo:
—Ahora esta casa es nuestra. La hemos bautizado.
—Eres una influencia corruptora, Joseph Hamilton — dijo Demi riendomientras se vestía.
—Sólo contigo, cariño. Fui hecho para ti y para nadie más.
—Así me gusta —murmuró ella, satisfecha.
Luego, tomados de la mano, salieron de la casa y volvieron acontemplarla desde fuera.
Su casa.
La casa de los sueños de Demi aunque,como ahora sabía, no importaba en lo más mínimo dónde estuviera porque su casa estaba donde ellos estuvieran.
wife by accident cap 43
Demi apretó al instante el botón para llamar a la enfermera.
«Tengo que alimentarla» pensó asustada.
«¿Qué hago?
¿Y si se mecae?»
A pesar de todo se alegró de que hubiera surgido aquella interrupción porque la conversación estaba siendo muy intensa y temía que de haber seguido hablando le habría dicho a Joe todo lo que sentía.
Pero no se lo diría nunca.
Había tomado esa decisión.
Se casaría con él pero nunca lo atraparía en una situación en que se sintiera constreñido por el hecho de que ella lo amaba y el no la correspondía.
La enfermera entró mientras estaba sacando a Emily de la cuna y Demi miró a Joe consciente de que estaba a punto de dar el pecho a la niña y deseando que se fuera pero él no se movió.
Permaneció sentado donde estaba y ella sintió que el rostro le ardía mientras su bebé buscaba torpemente su pezón con la boquita.
«Es el padre» pensó pero cuando alzó la mirada hacia él aún sentía que le ardían las mejillas.
—¿Y…? — preguntó Joe .
—Y mi respuesta es sí
Demi bajó la mirada hacia la deliciosa criatura que mamaba de su pecho rogando para que su decisión fuera la correcta.
Demi no sabía con exactitud qué esperaba que dijera Joe .
Lo que desde luego no había esperado era que no respondiera.
Silencio total.
¿Y si había cambiado de opinión?
Se concentró intensamente en la boquita de Emily que mamaba vigorosamente de su pecho.
Tal vez la realidad del bebé había hecho que Joe se lo pensara dos veces.
¿Se estaría replanteando cuánto cambiaría su vida al convertirse en marido y padre?
Demi había pensado que el nacimiento de la niña había sido un momento intensamente emocional para él y tal vez lo había sido pero ahora que había pasado el momento la realidad de lo que se avecinaba le pesaba demasiado.
¿Era eso?
Cuando Joe le propuso matrimonio la primera vez ella pensó que aceptar sería condenarse a una prisión en la que viviría con el hombre al que adoraba pero viéndose atrapada irremisiblemente en la situación dealguien cuyo amor no era correspondido.
Ahora se daba cuenta de que la verdadera prisión sería seguir en supiso de Reading en su trabajo sin ninguna perspectiva en la vida.
La tristeza de vivir con él sería infinitamente preferible a la de vivir sin él.
Sin poder soportar por más tiempo el silencio dijo:
—Por supuesto si has cambiado de opinión… no es problema. Podemos buscar algún otro arreglo…
Al ver que Emily había vuelto aquedarse dormida la apartó de su pecho y la sostuvo contra su hombro
—Lo… lo siento — balbuceó — He sido un poco tonta. No me había planteado la posibilidad de que cambiaras de opinión. Yo…
—No he cambiado de opinión.
Demi miró a Joe confundida.
—¿Entonces aún quieres casarte conmigo?
—¿Por qué has cambiado tú de opinión? — replicó Joe .
«Porque no puedo vivir sin ti» pensó Demi .
—Lo he pensado mejor — contestó — Me he dado cuenta de que sería lo más práctico.
—¿Y qué me dices del amor?
—Como tú mismo dijiste muchas parejas empiezan una relación con estrellas en los ojos cuando se casan y luego todo va mal… Esto es más parecido a un acuerdo lo sé…
¿Por qué se sentía tan infeliz? se preguntó Demi .
¿Sería porque toda aquella charla sobre acuerdos y cuestiones prácticas suponía un anticlimax tras la llegada de Emily?
Joe se acercó a ella y se sentó en el borde de la cama, tan cerca,que Lisa podría haberle acariciado el muslo con la mano.
—Hay ciertas condiciones — empezó él — No estoy seguro de que las encuentres aceptables.
Demi se sentía más infeliz con cada minuto que pasaba.
Se preguntó sisería un síntoma de depresión post parto.
Sonriendo valientemente dijo:
—Sé que tendré que relacionarme con tus amigos. No estoy acostumbrada a fiestas cócteles y comidas de negocios pero ya me había hecho a la idea de que tendría que ser así. Me esforzaré todo lo posiblepor hacerlo bien. Espero no dejarte en mal lugar…
Demi dejó de hablar.
Un inquietante pensamiento había cruzado su mente.
¿Y si una de esas «condiciones» era que debía permitir que Joe tuviera aventuras extra matrimoniales?
No había pensado en eso antes pero ella no era ninguna belleza deslumbrante y él se relacionaba con un mundo lleno de mujeres tentadoras y sofisticadas mujeres para las que un hombre casado era una presa ideal.
Una solitaria lágrima se deslizó por su mejilla y la frotó rápidamente con el dorso de la mano.
—Tampoco soy una gran cocinera — continuó — Puede que tenga querecibir unas clases…
—No seas tonta — murmuró Joe tomándole la mano entre las suyas.
—Lo sé — dijo Demi — Sé que no soy muy sofisticada. Me he dado…
—Deja de hablar y escúchame. No estoy seguro de cómo decir esto…
Empezó Joe y Demi respiró profundamente para tratar de tranquilizarse
niñas bellas ya esta nove llega a su fin
derrepente mñn lo subo , subo este cap para vanee gracias amiga qe se tomo la molestia de comentar c:
si ando un poco perdida esqe estoy buscando universidad :/
pero ya pontro todo volvera a la normalidad
las quiero niñas gracias por leer y cometar besos cuidence :*
derrepente mñn lo subo , subo este cap para vanee gracias amiga qe se tomo la molestia de comentar c:
si ando un poco perdida esqe estoy buscando universidad :/
pero ya pontro todo volvera a la normalidad
las quiero niñas gracias por leer y cometar besos cuidence :*
wife by accident cap 42
Demi estaba deseando decirle cuánto lo amaba pero el temor a verle echarse atrás incapaz de correspondería hizo que se controlara.
—.¿Cómo me encontraste? —preguntó.
—Recibí una llamada de Harrods.
—¿Harrods? —Demi frunció el ceño confundida.
—¿Recuerdas la tienda a la que fuimos a comprar todas las cosas para la habitación del bebé? Iban a enviártelas el lunes pero al ver que no contestabas me telefonearon. Supe enseguida que algo iba mal pues tú aseguraste que el lunes estarías en casa. Así que llamé a tu jefe porque no se me ocurrió hacer otra cosa.
—Y Paul te lo dijo — Demi asintió.
—Imaginarás que le ha caído una buena regañina por haberte dejado ir al chalet sola y en tu estado. Le dije lo que iba a hacer y salí para aquí de inmediato.
Demi rió sonrojándose.
—Pues me alegro de que vinieras —dijo y enseguida añadió — No séque habría hecho sin ti…
Sus palabras fueron interrumpidas por la entrada de una enfermera seguida de otra que traía en una cuna a la recién nacida.
Su bebé.
El bebé de ambos.
La mayor de las enfermeras dijo que la niña era perfecta cosa que Demi consideró irrelevante pues ella misma se lo podría haber dicho; que estaba bien de peso y que podía dormir una hora más.
Luego debía alimentarla.
Después la enfermera felicitó a ambos y añadió:
—Menuda aventura para contarles a sus nietos.
A continuación ambas enfermeras salieron y Joe y Demi contemplaron a su hija.
Cuando Demi miró a Joe vio que éste miraba al bebé como si nunca hubiera visto uno en su vida.
«Déjame saborear un poco más este momento de perfección» pensó Demi .
Decidió no mencionar nada respecto al matrimonio porque eso sería como caer a tierra de pronto.
Ya había relegado las palabras de ternura que le había dirigido Joe al terreno de la imaginación inducida por las circunstancias.
Su mente debía haberle jugado una mala pasada porque aunque Joe estaba siendo muy amable no la había vuelto a llamar querida ni nada parecido.
—Tenemos que pensar en un nombre — dijo Demi finalmente.
—¿Cuál te gustaría?
Joe siguió mirando a la niña como si nopudiera apartar la vista de ella.
Demi pensó un momento.
—Emily — dijo — Era el nombre de mi madre
Y su niña iba a ser libre como lo fue su madre libre y feliz y segura al margen de dónde estuviera no como ella.
Nunca le asustaría tomar la vida en sus manos y vivirla al máximo.
—Emily Natasha — dijo Joe .
—¿Por qué Natasha?
—Era el nombre de mi abuela.
A Demi le pareció un nombre encantador.
—Joe — dijo indecisa — Sé que vamos a tener que hablar de esto así que más vale que lo hagamos ahora. El motivo por el que le pedí a Paul que me dejara ir a su chalet fue que necesitaba pensar. Tenía que alejarme para tratar de aclarar mis ideas.
Joe no dijo nada.
Se limitó a caminar hasta la ventana y aquedarse allí mirando hacia fuera.
Demi lamentó que no hubiera permanecido donde estaba.
—Estaba muy confusa. Supongo que imaginarás cómo me sentí cuando supe que estaba embarazada
Miró a Emily Natasha tumbada de espaldas en la cuna con los bracitos estirados por encima de la cabeza y las piernecitas dobladas.
No podía creer que aquella preciosa criatura hubiera empezado su vida como un embarazo no deseado
— Estaba tanhorrorizada y perdida que me sentí como atrapada en una caja sin nada ni nadie a quien acudir.
—Pudiste hacer lo más evidente y acudir a mí — dijo Joe y ella sonrió.
—No podía hacerlo — dijo Demi con tristeza — Apenas nos conocíamos.
—Algunos habrían dicho que nos conocíamos bastante bien.
—Cuando pensaba en ti lo único que veía era una gran distancia conmigo en un extremo y tú en el otro. No soy tonta Joe . Puede que no tenga la delicadeza y finura de las mujeres con las que sueles salir perono soy tonta. Sabía que cuando hicimos el amor sólo estábamos cediendo a un impulso. Nunca esperé que surgiera nada de… — suspiró antes de continuar — Siempre supe que éramos demasiado diferentes como para que surgiera algo duradero entre nosotros.
—Huiste — dijo Joe sin el más mínimo tono de acusación simplemente afirmando un hecho y Demi asintió.
—Sí huí. Huí porque me invitaste a ser tu querida y comprendía que era una invitación a resultar herida pues sería una relación sin conclusión
Esperó un momento para ver si Joe le discutía aquello pero al verque no lo hacia se tragó su decepción y continuó.
— Entonces descubrí que llevaba un hijo tuyo dentro. Sé que piensas que debí decírtelo pero no pude. Sabía la clase de vida que llevabas. Sabía que si me presentaba ante ti y dejaba caer esta bomba tu vida se vería seriamente trastornada.
Joe no dijo nada pero una expresión de oscura impaciencia cruzó rápidamente su rostro.
—Por supuesto no contaba con encontrarme con Caroline — continuó Demi — Nada más verla supe que acabarías enterándote.
Otro accidente del destino pensó.
Desde que había conocido a Joe parecía destinada a tener accidentes de aquella naturaleza o al menos eso parecía.
—Y cuando me pediste que me casara contigo…
—Fue tu peor sueño hecho realidad —Joe se acercó a la cama y sesentó en el borde.
—¿Cómo te imaginas que puede sentirse una mujer cuando un hombre le propone matrimonio por obligación? Siempre pensé que una propuesta de matrimonio sería un momento maravillosamente romántico de la vida…
Demi se interrumpió porque sus ojos se estaban llenando de lágrimas y su voz empezaba a vacilar.
Tuvo que hacer un esfuerzo paraseguir
— Mi padre le pidió a mi madre que se casara con él rodilla en tierra. Mamá me lo contó. Entonces sólo tenían dieciocho años y esperaron hasta que papá acabó la carrera. Cuando pidió su mano le regaló un ramo de flores y luego se pasó media hora hablando sobre las hojas de los tallos… ¿puedes creerlo? Mamá dice que le encantó.
—No hay duda de que debió ser un momento mágico —dijo Joe y añadió— ¿Cómo murieron?
Demi bajó la mirada.
—En un accidente de coche. Iban a hacer algunas compras para organizar un nuevo viaje a lo desconocido. Yo me quedé en casa estudiando. Llovía mucho y un gran camión se cruzó de repente en la carretera. El coche de mis padres chocó contra él. Murieron al instante
Demi respiró profundamente antes de continuar
—El hecho es que mis padres eran una pareja romántica y aunque yo no supe darme cuenta entonces algo se me debió pegar porque siempre di por sentado que yo también acabaría teniendo una relación romántica. En lugar de ello tuve una aventura de apenas unas horas y como resultado un bebé.
Podría haber sido romántica pensó; podría haber sido todo lo que siempre deseó y más.
Pero el romance debía implicar a dos personas ypor el lado de Joe no había amor.
Y debía enfrentarse al hecho de que probablemente nunca lo habría.
—En cualquier caso supongo que nada de esto es relevante. Sólo quería que supieras los motivos por los que tenía que pensar seriamente sobre el asunto del matrimonio.
wife by accident cap 41
Y entonces las cosas empezaron a pasar con tal rapidez que Demi olvidó dónde estaba e incluso olvidó quién era.
Se preguntó si Joe estaría sintiendo el mismo terror que la entumecía a ella pero cuando lo miró mientras la dejaba sobre la alfombra frente a la chimenea vio que estaba muy calmado y una calma tan poderosa como cualquier analgésico se fue apoderando de ella poco a poco.
La voz de Joe que fluía constante era profunda y reconfortante.
Entonces la mente de Demi se quedó completamente en blanco y la naturaleza se hizo cargo de la situación.
Una fuerza irresistible hizo que sucuerpo se comportara como debía cuando debía.
Oyó que Joe decía.
—Lo estás haciendo muy bien cariño — luego casi de inmediato con una emoción que Demi no había percibido nunca en su voz añadió — Puedo ver su cabeza.
Y el bebé nació justo cuando la ambulancia se detenía frente al chalet.
En seguida empezó a aparecer gente por todas partes.
Demi miró a Joe a los ojos y él contestó a su muda pregunta.
—Tenemos una hija.
Ya en la ambulancia con su bebé en brazos Demi no podía creerlo.
No dejó de acariciarle suavemente la cabecita deseando a la vez comérsela a besos.
Quería desmayarse de felicidad.
Ni siquiera recordaba el dolor y el terror que acababa de pasar.
—Ahora tiene que dármela — dijo uno de los enfermeros inclinándose hacia ella — pero sólo un ratito — añadió sonriendo al ver la protesta que ya se formaba en los labios de Demi — Tenemos que asegurarnos de quetodo va bien. No todos los días nos encontramos con que el bebé ya ha nacido.
Demi asintió obedientemente y a continuación se produjo un nuevorevuelo de gente mientras la llevaban en camilla al interior del hospital.
Ledijeron que debían hacerle una minuciosa exploración para asegurarse deque todo había ido bien y ella volvió a asentir valientemente.
—No tardaremos querida — dijo el doctor otro rostro sonriente.
Todos le estaban haciendo sentirse como una heroína nacional en lugar de una completa idiota que había hecho la mayor tontería del mundo yéndose aun chalet en medio de ningún sitio cuando estaba a punto de dar a luz.
Por enésima vez Demi se preguntó dónde estaba Joe .
Ahora que podía pensar no sabía si las cariñosas palabras que le había oído pronunciar habían sido producto de su imaginación.
—¿Dónde está Joe ? — preguntó.
—Fuera. Quería venir con usted pero no había suficiente sitio en la ambulancia. Podrá pasar en cuanto terminemos con la revisión.
Durante el breve pero minucioso examen el médico alabó la calma y habilidad demostrada por Joe durante el parto.
—¡Debe haber estado menos nervioso que yo cuando ayudé a traer al mundo a mi primer bebé!
Cuando finalmente Joe entró en la habitación Demi se sintió tan tímida y callada como varios meses atrás cuando entró en la habitación de otro hospital para verla después del accidente.
Estaba más despeinado que nunca.
Parecía que se había pasado lamano por el pelo al menos cien veces y una incipiente barba cubría su mandíbula.
Y Demi no supo qué decir.
Sólo sabía que adoraba a aquel hombre y que no le importaba si la correspondía o no.
—Pareces haber pasado una dura noche —dijo débilmente mientras el acercaba una silla a la cama.
—Ya que lo mencionas es cierto que he pasado una dura noche. Alguna vez te hablaré de ella. ¿Cómo te sientes?
—De maravilla —contestó Demi con sinceridad — De hecho estoy en la nube número nueve. Se han llevado a la niña para hacerle unas pruebas sólo para asegurarse de que todo va bien.
—Lo sé. La he visto —dijo Joe sonriendo — Y ahora que te teng opara mí solo hay un par de cosas que quiero preguntarte.
—¿Vas a preguntarme por qué fui al chalet?
—¿Por qué?
—Necesitaba pensar. No sabía que acabaría haciendo algo más que pensar.
viernes, 18 de enero de 2013
wife by accident cap 40
Era posible que acabara gustándole organizar comidas para veinte que las cosas no fueran tan difíciles como imaginaba que volviera a reír que pudiera echar por la borda su cautela.
En cierto modo Joe la había trasformado en una persona que nunca creyó que pudiera llegar a ser.
Había descubierto en su interior un nuevo impulso un destello de la temeridad con que vivieron sus padres ysabía que ya nada se lo arrebataría.
Poco después de las siete comió algo y luego se sentó a leer un rato.
En el chalet no había televisión pero no la echó de menos.
De hecho le gustaba que no la hubiera.
Así podía sentirse más concentrada en sí misma en su bebé en sus pensamientos…
Cuando empezó a tener sueño subió a la planta alta se dio un baño y se acostó.
Sólo había tres dormitorios pero todos eran muy agradables con parte del techo inclinado en un extremo u otro.
El que había elegido Demi tenía una claraboya desde la que se veía el cielo negro y estrellado a esas horas.
Se quedó dormida pensando que aquel mismo cielo estaría mirando en aquellos momentos a Joe estuviera donde estuviera.
Trabajando probablemente.
Aún no eran las ocho y media.
¿Dejaría detrabajar tantas horas cuando se casaran?
¿Cuando tuviera a su bebéesperándolo en casa?
Cuando Demi despertó aún era de noche y tuvo un momento de desorientación que le produjo auténtico pánico mientras se preguntaba dónde estaba.
Aún adormecida lo recordó y volvió a cerrar los ojos.
Entonces lo sintió.
La punzada que la había despertado.
Una sensación decalambre.
Una contracción.
«¡Oh, no… oh, Dios mío!» pensó.
Muy asustada alargó una manopara encender la lámpara de la mesilla de noche y se levantó.
Sus movimientos eran pesados torpes y otra contracción le hizo doblarse a la vez que gemía de dolor.
La oscuridad y el aislamiento que antes habían resultado reconfortantes eran ahora una fuerza hostil que acentuaba la seriedad de la situación como ninguna otra cosa lo habría hecho.
Estaba de parto mucho antes de lo esperado y en contra de lo que había predicho el médico en su última visita.
Se encaminó hacia las escaleras muy despacio y llegó hasta el teléfono.
Cuando descolgó el auricular y no oyó señal en la línea empezó atemblar violentamente.
Se sintió enferma perdida aterrorizada…
Ni siquiera se había molestado en averiguar si el teléfono funcionaba cuando llegó.
Había dado por supuesto que así era.
De lo contrario Paul y Ellie le habrían advertido.
Sufrió otra contracción y la descarga de adrenalina que provocó ensu cuerpo le hizo actuar rápidamente.
Encendió las luces sacó las llaves del coche de su bolso se puso el abrigo sobre el camisón y fue al coche.
Apenas había avanzado unos metros por el camino cuando comprendió horrorizada que no iba a lograrlo.
No tenía idea de dónde estaba el hospital más cercano pero ni siquiera iba a poder llegar a la carretera principal.
Las contracciones eran cada más fuertes y menos espaciadas haciéndole apretar los dientes de dolor convirtiendo su estómago en una dura piedra.
Ni siquiera podía pensar en qué debía hacer a continuación.
El dolor le impedía pensar con claridad.
Apagó el motor del coche se tumbó en el asiento de atrás y no supo cuánto tiempo permaneció allí con el dolor intensificándose más y más hasta que oyó el ruido del motor de un coche y el sonido de unas ruedas al frenar con brusquedad junto al suyo.
No le preocupaba quién fuera.
Era ayuda.
Lo único que quería era quela llevaran al hospital o a la casa más cercana para pedir ayuda por teléfono.
Tenía los ojos firmemente cerrados y entre grito y grito de agonía jadeaba.
Oyó que la puerta de su coche se abría y una exclamación murmurada antes de que alguien la sacara en brazos.
Abrió los ojos y aturdida vio que era Joe quien la llevaba hacia la casa.
Unos segundos después se encontró tumbada en el sofá.
—¿Hace cuánto tiempo? —preguntó Joe ansioso pero Demi solo pudo emitir un prolongado gemido de dolor— ¿Has llamado a unaambulancia?
—No… funciona —jadeó ella.
El sudor la había enfriado.
—¡Maldita sea! No te muevas. Enseguida vuelvo.
¿Qué no se moviera? pensó confusamente Demi .
¿A dónde creía que iba a ir en ese estado?
¿Y qué hacía él allí?
Desde luego se alegraba de que hubiera aparecido.
Su presencia había hecho que su terror aminorara considerablemente aunque no así los tremendos dolores.
Estos seguían empeorando.
—La ambulancia está en camino. He llamado desde el teléfono del coche .
Demi oyó la voz de Joe desde muy lejos pero al abrir los ojos vio que estaba a su lado.
Le apartó el pelo de la sudorosa frente a la vez que la tomaba de la mano
— Querida — susurró — Aguanta. No tardarán en venir. Aguanta querida mía.
¿La había llamado «querida»?
Demi no podía pensar.
Apenas podía respirar y escuchaba los gritos casi salvajes primitivos que el dolor arrancaba de su cuerpo.
Apretó la mano de Joe con fuerza.
—Joe he decidido…
—Ahora no.
—Joe …
—Después, amor mío, después.
—¡Escúchame! —gritó Demi con todas sus fuerzas — ¡El bebé! ¡El bebé llega!
wife by accident cap 39
Demi permaneció aún un rato junto a la ventana imaginando al Jaguar dirigiéndose hacia Londres hacia la casa de Joe .
¿Dónde estaba?
¿Cómo era?
Había tantas cosas que no sabía…Pasó la tarde y el resto del fin de semana abriendo los paquetes y ordenando las cosas del bebé.
El lunes por la mañana llamó a Paul en cuanto se levantó y le preguntó si su oferta del chalet seguía en pie.
—¿No está demasiado lejos para que vayas sola y en tu estado? — preguntó su jefe.
—Necesito un lugar tranquilo al que ir a pensar Paul. Sólo estaré un par de días .
Demi no sabía si le iba a ayudar realmente estar en otro sitio pero pensaba que tal vez sí.
Podría pensar con más lucidez alejándose de su entorno habitual.
—Estará frío y te llevará un buen rato calentarlo.
—No importa. Volveré el miércoles por la tarde.
Tras unos momentos de vacilación Paul le dio su consentimiento.
También le dijo que avisaría a Ellie para que la esperara para darle las llaves y que también le pediría que le preparara algo de comer sin discusión posible o no había chalet cosa que hizo sonreír a Demi .
Poco después de las diez pasó por casa de Paul a recoger las llaves y la comida que le había preparado Ellie.
Ésta trató de convencerla de queera un poco arriesgado que se fuera sola y tan lejos estando a punto dedar a luz.
—Me lo tomaré con mucha calma —prometió Demi — En cuanto llegue me sentaré en un sillón con los pies en alto. Y gracias a ti no tendré que cocinar Ellie
Pero cuando miró por el espejo retrovisor mientras se alejaba vio el gesto preocupado de Ellie mientras la despedía desde lacera.
Iba a ser un largo viaje pero al final le esperaba la paz; una paz en laque decidir qué hacer con su vida.
Además hacía un día magnífico para conducir.
Frío claro y despejadode nubes.
Un buen día para empezar un viaje como solía decir su padre cada vez que dejaban un sitio para dirigirse a otro.
Un buen día para tomar la decisión más importante de su vida.
«Miradme mamá y papá» pensó sonriente.
«Ya no soy aquella niña asustada que tanto os preocupaba. Estéis donde estéis podéis sentiros orgullosos de mí».
A medio camino Demi salió de la autopista, aparcó el coche en unaparada y comió algunos de los sándwiches que le había preparado Ellie.
Estaban muy buenos.
Ya empezaba a sentir que se le aclaraba la cabeza.
Según iba aumentando la distancia entre ella y su casa las telarañas que parecían haberse aposentado en su mente empezaban a caer y la preocupación que había sentido la noche anterior sola en la cama empezó a desvanecerse.
Llegó al chalet a las tres y media.
Era tal como lo recordaba
Pequeño limpio y con las comodidades indispensables.
La planta baja enla que estaban el cuarto de estar con chimenea incluida y la cocina era diáfana.
Antes de deshacer el equipaje Demi encendió la calefacción central.
El invierno estaba siendo bastante suave de manera que para cuando terminó de sacar las cosas de su bolsa de viaje y de colocar la comida en los armarios de la cocina la casa ya empezaba a caldearse.
Ellie le había preparado una generosa bolsa con leche huevos pan varias latas café mantequilla… todo lo que Demi podía necesitar.
Ya había anochecido cuando se sentó cómodamente en el sofá con los pies en alto y una almohada tras la cabeza.
Su mente voló al pasado.
Recordó fragmentos de su infancia felices recuerdos que llenaron el chalet como cálidos compañeros.
Recordó cuánto había anhelado tener una vida segura pero allí sin apenas sonidos alrededor y tan sólo la oscuridad rodeando la casa no pudo recapturar la pasión con que solía sentir aquel anhelo.
El destino la había arrojado a una situación imposible en la que nohabía cabida para la placidez y tranquilidad que siempre había deseado para su futuro.
El destino la había arrojado en brazos de Joe Jonas y ahora queya sabía cuál iba a ser su decisión empezó a pensar en las razones por las que iba a casarse con él pues por muchos motivos había llegado a la conclusión de que eso era lo que debía hacer.
No podía darle la espalda y vivir como si no existiera.
Aunque no volviera a ver nunca a Joe cosa que era imposible ya que llevaba un hijo suyo dentro las cosas no volverían a ser nunca igual.
Joe había despertado en ella una pasión incontenible una pasión que se burlaba de todo lo que implicaba orden sosiego y seguridad.
Después de eso no sólo las cosas no volverían a ser igual, sino queella tampoco volvería a ser la de antes.
Joe le había hecho cambiar, yasí permanecería hasta su muerte llegara o no a formar parte de su vida.
«He de enfrentarme al reto que supone esta situación aunque acabe destrozada» se dijo con firmeza.
La esperanza le daría fuerzas para seguir adelante y ¿quién sabía?
¿Quién podía adivinar el futuro?
wife by accident cap 38
Joe se cruzó de brazos y Demi miró su perfil con ojos preocupados.
Empezó a preguntarse por qué se molestaba en luchar.
¿Acaso no iba ser una batalla perdida?
Ella había puesto sus cartas sobre la mesa.
Joe quería tenerla cerca porque era la madre de su hijo y conseguiría lo que quería porque siempre lo hacía.
Le gustara o no sabía que Joe insistiría una y otra vez hasta hacerle ceder.
—¿Y si te enamoras de otra mujer cuando estemos casados? ¿Y si me enamoro yo?
—No puedes basar tu vida en especulaciones hipotéticas. ¿Y si este coche choca y cae por un precipicio con nosotros dentro? ¿Y si estalla la tercera guerra mundial? Cuando se empieza a pensar así se puede seguir hasta el infinito.
—No existen muchas probabilidades de que esas cosas sucedan. Es mucho más probable que…
—¿Qué te cases conmigo y de repente te enamores de otro hombre?— interrumpió Joe con dureza.
Demi no contestó.
Sabía que eso no era posible.
Cualquier cosa era más posible que eso.
Estaban ya en la autopista y faltaba poco para llegar a su casa.
Por primera vez desde que Joe había hecho la absurda sugerencia de que se casaran Demi empezaba a dudar.
Ya no sabía si era tan absurda.
¿Acaso no habían recorrido Harrods como una pareja de enamorados anticipando el nacimiento de su hijo?
Y si no como enamorados al menos sí como amigos compartiendo un sueño común.
¿Y no había sido más fácil?
Se imaginó a sí misma comprando a solas la cuna eligiendo las cosas por su cuenta sabiendo que debería estar compartiendo todo aquello con el padre de su hijo.
Pensó en los meses y años que la aguardaban en las decisiones que habría que tomar en las enfermedades de la infancia con las que tendría que enfrentarse a solas.
«¿Qué debo hacer?» se preguntó desesperada.
«¿Qué camino debo seguir?»
Aunque Joe no la amara al menos debía gustarle un poco.
Desde luego no creía que le hubiera propuesto matrimonio si la odiara.
¿Y sería tan terrible?
Ella tenía tanto amor en su corazón… Suficiente para los dos.
Y tal vez un día cuando menos lo esperara Joe se daría cuenta de repente de que la amaba de que el tiempo había hecho creceren su corazón algo que al principio no existía.
—¿Y si eres tú el que se enamora? — preguntó tímidamente.
—Entonces podrás divorciarte de mí y tener la custodia total de nuestro hijo y yo acataré todas las normas que quieras imponer.
—Nunca imaginé que… que las cosas fueran a salir así.
—¿Creías que habías aprendido todo lo necesario de tu infancia y que podrías organizar tu vida de manera que fuera como querías?
—Sí — contestó Demi dándose cuenta de que ahora le costaba recordar qué era lo que había aprendido.
Enamorarse de Joe Jonas había vuelto del revés aquellas ideas preconcebidas y cuando trataba de aferrarse a las cosas que le habían permitido seguir adelante hasta entonces sentía que ya no estaban al alcance de su mano
— Sé que no soy tu tipo…
—Sabes menos de lo que crees — contestó Joe con ambigüedad.
—No tengo ninguna habilidad para relacionarme socialmente. No sé organizar comidas para veinte personas. No sobre salgo entre las demás mujeres.
Demi sabía que parecía estar disculpándose pero no podía evitarlo.
Se acercaban a Reading.
Joe apretó un botón y el cristal que separaba a los pasajeros del chófer descendió.
Tras indicarle la dirección aGeorge volvió a subirlo.
—¿Me dejarás pensarlo? — preguntó Demi y él asintió — Te llamaré.
—No. Yo te llamaré.
—¿No te fías de mí? — preguntó ella con una débil sonrisa a la que él correspondió con otra.
—No tratándose de esto. Pasaré a verte el miércoles.
El coche se detuvo frente a la casa de Demi .
Ahora que habían llegado sintió una urgencia desesperada por entrar por estar a solas con sus pensamientos y decidir por sí misma lo que debía hacer sin el atractivo e inteligente rostro de Joe frente a ella analizando cada uno de sus pensamientos como si pudiera leerle la mente.
—Sí de acuerdo.
Salieron del coche y Joe dijo:
—Los paquetes están en el maletero.
—Oh sí
Demi lo había olvidado.
Los objetos más grandes llegarían el lunes pero también habían comprado algunas cosas que en el momento de verlas les parecieron bonitas innecesarias… y totalmente irresistibles.
Joe le ayudó a llevarlas a la casa.
Antes de irse se volvió hacia Demi y dijo:
—No más indecisiones Demi —la miró largo tiempo y de pronto hizoalgo totalmente inesperado.
Alargó las manos las apoyó en el vientre de Demi y lo acarició.
Una corriente de intenso deseo floreció en su interior.
—No —susurró ella sintiendo que a pesar de sí misma su cuerpo se tensaba esperando que las manos de Joe se deslizaran hasta sus pechos.
Pero no lo hicieron.
Joe las dejó caer a los lados se volvió y salió del piso.
Demi fue hasta la ventana desde donde podía ver el coche.
Joe entró en éste se inclinó hacia delante para decirle algo a George y enseguida el coche se alejó.
wife by accident cap 37
Era cruel que se encontrara tan cerca de lo que más quería en el mundo y sin embargo tan lejos.
—No puedo —susurró.
La expresión de Joe se oscureció visiblemente.
—¿Por qué no? ¿No te he demostrado ya que podemos convivir? ¿Qué no soy ningún monstruo?
—Nunca he dicho que lo fueras — protestó Demi .
Pare él era fácil hablarde convivir pensó.
Desde el punto de vista de Joe su actitud debía parecer testaruda y estúpida porque para él se llevaban lo suficientemente bien como para que su hijo creciera en un medio armonioso.
Pero si pudiera ver en el fondo de su mente comprendería que su proposición estaba totalmente fuera de lugar.
Él podía darle todas las seguridades materiales posibles y hastahacía bien poco Demi creía que eso era todo lo que necesitaba para estar tranquila; una casa propia un trabajo seguro…
Pero desde que había conocido a Joe había comprendido que había una seguridad más importante que ésa.
La seguridad de estar emocionalmente unido a otro de amar y ser correspondido.
De pronto comprendió por qué sus padres no consideraron nunca que su forma de vida nómada fuera desestabilizadora.
Sencillamente porque no lo era.
Su estabilidad residía en su unión como pareja; trascendía pequeños detalles como la geografía.
De noche dormían uno en brazos del otro y el hecho de que estuvieran en una cama diferente en una casa diferente en un lugar diferente carecía de importancia.
—Estás perdiendo el tiempo Joe — dijo más secamente de lo que habría querido y él golpeó la mesa con el puño cerrado haciendo que la gente que los rodeaba se volviera a mirarlos brevemente.
— Y no puedes amenazarme ni chantajearme ni persuadirme para que vea las cosas desde tu punto de vista.
—Si pudieras darme una sola razón coherente por la que no quieres casarte conmigo lo comprendería — dijo Joe en voz baja inclinándose hacia ella.
—¡Yate la he dado!
—Dijiste que si nos casábamos nuestro hijo carecería en un ambiente infeliz. Pero sé que te sientes a gusto cuando estamos juntos. Lo he notado con toda claridad.
—No entiendes
Joe hacía que pareciera tan fácil… Hacerle comprender resultaba realmente complicado
—No es tan sencillo. - repitio demi
—Es tan sencillo o complicado como tú quieres que sea.
—No entiendo por qué estás tan empeñado en que nos casemos — dijo Demi en voz baja — A fin de cuentas y según me dijiste el matrimonio y los hijos no entraban en tus planes a corto ni a largo plazo.
«o tal vez» pensó «eso era así sólo en mi caso» .
Yo sólo era lo suficientemente buena como para tener una aventurilla.
¿No es así como piensan los tipos de clase alta?
Se permiten ligar con toda clase de mujeres pero a la larga acaban casándose sólo con las adecuadas haya o no amor y atracción entre ellos.
Una parte de Demi le decía que aquello no encajaba con el Joe Jonas que ella conocía pero esa debía ser tan solo una reacción emocional hacia él.
—Es cierto — concedió él con brusquedad.
—¿Entonces?
—¿Entonces qué?
—Entonces deberías empezar a entender cómo me siento Joe —Demi respiró profundamente antes de continuar — Tuvimos una aventura que apenas duró unas horas. En circunstancias normales la habrías olvidado en pocos días. Pero sucedió lo inesperado. Lo impensable —bajó la mirada y removió distraídamente el azúcar de su café.
—Algo que no puede ser ignorado —dijo Joe con aspereza.
Demi sintió deseos de llorar al oírlo porque habían pasado una maravillosa mañana juntos y no quería que el día acabara así.
—Lo sé —dijo— Pero plantear la posibilidad de casarnos es saltar de un extremo al otro ¿no te parece?
—Es una solución para una situación bastante extrema.
—¿Quieres casarte conmigo porque eres una persona importante conun trabajo importante y un hijo ilegítimo te desacreditaría ante la sociedad?
Demi miró atentamente a Joe cuando hizo aquella pregunta y vio algo parecido al fantasma de una sonrisa cruzando su rostro.
—¿Cómo se te ha ocurrido eso de repente?
—Bueno… Caroline dijo…
—Ah sí algo me sonaba a Caroline —dio Joe ceñudo— Más que vivir Caroline interpreta su vida para una audiencia. Pero ese no es mi caso. No me importa nada lo que el resto del mundo piense de mí porque no vivo mi vida para el resto del mundo.
—¿Entonces por qué…?
—Porque el hijo que llevas dentro es mío. Nunca había considerado la idea de casarme o tener familia al menos en un futuro cercano. Tampoco había imaginado lo que sentiría ante la posibilidad real de ser padre.
Demi sabía a qué se refería.
Hasta entonces los niños habían sido el problema de otras personas.
Ahora cuando Joe la miraba veía a su hijo y quería a ese hijo con una intensidad que antes no consideraba posible.
Ese era el motivo por el que no quería ser padre sólo de nombre.
Ese era el motivo por el que quería casarse con ella.
—Sí eso lo entiendo pero… — empezó a decir Demi .
—Pero no puedes casarte sin todos los aditamentos —interrumpió Joe — Sin declaraciones de amor sin la magia y todo lo demás —su tono era impaciente y hacía que cualquier idea romántica respecto al matrimonio pareciera absurda.
Probablemente así era como él lo veía
—De acuerdo —continuó mirando fijamente a Demi — Cásate conmigo Demi . Te quiero.
Por unos segundos el tiempo pareció detenerse.
Demi tuvo un instantede intensa y perfecta felicidad pero la burbuja se rompió enseguida dando paso a la razón, que le decía que las palabras de Angus eranpalabras vacías.
No significaban nada.
—Creo que deberíamos irnos Joe . Empiezo a sentirme cansada.
Él no dijo nada.
Sacó el teléfono móvil de un bolsillo llamó a George y le dijo que fuera a recogerlos.
No volvió a mencionar el tema del matrimonio hasta que estuvieron sentados en la parte trasera del coche.
—No pienso rendirme —dijo con suavidad.
Al ver que Demi no respondía añadió:
—Nunca renuncio a nada que quiero de verdad.
—Y quieres este hijo.
—Eso es .
jueves, 17 de enero de 2013
wife by accident cap 36
—¿Y dónde piensas aparcar?
Joe rió sin mirarla.
—No voy a aparcar — tomó el teléfono del coche marcó un número habló y volvió a colgar — Ya está. George nos esperará en la entrada de Harrods y se llevará el coche.
—Que conveniente contar con un chófer a tu disposición — dijo Demi en tono burlón.
—¿Verdad? —replicó Joe sonriente y ella le dedicó una resentida mirada.
¿Cómo podía mostrarse tan animadamente inmune a cualquier cosa que dijera cuando lo que más deseaba ella en esos momentos eradiscutir con él?
Había llegado a la conclusión de que si amarlo era malo igualmentemalo era que le gustara y durante las últimas semanas había comprobadoque le sucedían ambas cosas.
Tendría que mostrarse educadamente fría y la única manera de conseguirlo sería manteniéndolo a distancia.
No queríaque fuera amable y encantador con ella.
Prefería su frialdad a eso.
Como estaba acordado George los estaba esperando en la entradade Harrods y se hizo cargo del coche en cuanto Joe salió de él.
Una vez dentro de la tienda él pregunto:
—¿Y ahora por dónde empezamos?
Demi que había tomado la perversa decisión de mostrarse lo menoscolaboradora que fuera posible le dijo lo que necesitaba y a continuaciónprocedieron a mirar cada cuna desde todos los ángulos posibles hastaque ella sintió que parte de la frialdad empezaba a desaparecer.
No tenía idea de que existiera tal variedad de cunas.
Algunas de ellaseran verdaderas obras de arte.
Joe le había dicho que no debía fijarseen los precios de nada pero Demi no pudo evitar hacerlo ruborizándose culpablemente ante las cifras astronómicas de algunos de los objetos que miraron.
Discutieron amigablemente las ventajas y desventajas de comprar unas u otras cosas y al cabo del rato Demi descubrió que estabadis frutando que ésa era la primera vez que sus ojos se abrían a lo quedebía ser estar embarazada teniendo pareja y le gustó.
¿Por qué no podían haber sido las cosas diferentes? se preguntó con tristeza.
¿Por qué había tenido que enamorarse de un hombre tan fuera desu alcance como Joseph Jonas ?
¿Por qué había tenido que quedarse embarazada?
¿Por qué por qué por qué?
Volvió la mirada hacia Joe y al ver que éste la estaba mirando se obligó a sonreír y siguieron inspeccionando cunas.
Finalmente eligieron una que no era la más cara pero que se acercaba y luego pasaron a otras cosas otras cosas que a Demi ni siquierase le había ocurrido que pudiera necesitar pero que parecían tan maravillosas tan tentadoras que se dejó convencer por Joe de manera que llegada la hora de comer se sentía agotada e incómodamente consciente de que el dinero gastado excedía con creces sus ahorros.
Almorzaron en la cafetería de Harrods y al ver que Demi picoteaba sus sándwiches sin apetito Joe dijo:
—Pensaba que las mujeres embarazadas eran capaces de comer por dos.
Demi rió y lo miró brevemente antes de volver a bajar la vista.
—Es difícil cuando se está en un periodo tan avanzado del embarazo. Apenas queda sitio en el que meter la comida.
—¿Y qué tal va tu conciencia? —preguntó Joe apoyándose contrael respaldo de su silla — Me he fijado en ti mientras estábamos comprando parecías una niña a la que hubieran llevado de forma inesperada a la tienda de juguetes más grande del mundo y no pudiera creer que estaba allí.
—No estoy acostumbrada a tales extravagancias —dijo Demi sonriendo— No podía dejar de sumar los precios de todo pero al cabo deun rato la cabeza ha empezado a darme vueltas y he renunciado a hacerlo.
—Te dije que no lo hicieras —dijo Joe divertido y Demi sintió el mismo placer que había sentido hacía un rato mientras miraban todo juntos, un sentimiento de absoluta unidad.
—Es cierto —asintió y Joe rió y siguió mirándola.
—¿Lo has pasado bien? —preguntó de repente apoyando los codos en la mesa e inclinándose hacia ella.
Demi sintió que los latidos de su corazón se aceleraban.
Asintió tímidamente a la vez que apartaba el plato a un lado.
—Es más fácil siendo dos ¿ ¿verdad? — continuó Joe mirándola intensamente — Es más fácil no tener que enfrentarse a todo a solas no tener que mirar cosas que no están hechas para ser miradas a solas ¿note parece? — Joe ladeó la cabeza esperando la respuesta de Demi .
—Supongo que tienes razón —murmuró ella.—Es más fácil no tener toda la responsabilidad.
—¿Qué tratas de decirme Joe ? —preguntó Demi finalmente mirándolo a los ojos— Siempre es más fácil compartir las responsabilidades por supuesto. Pero a veces no es posible.
—Sí lo es —dijo Joe en voz baja y urgente— Cásate conmigo Demi
Ella se humedeció los labios y se movió en la silla inquieta.
Se sentía como un conejito arrinconado en territorio desconocido.
¿Era ése el motivo por el que Joe había sido tan agradable con ella últimamente?
¿Porque quería ir preparando el terreno para volver apedirle que se casara con él?
viernes, 4 de enero de 2013
wife by accident cap 35
Llevó lentamente al fregadero la taza y el plato del desayuno.
Su embarazo había sido cómodo sin complicaciones.
Durante los primeros meses se sintió ocasionalmente mareada pero luego hasta hacía unos días se había sentido perfectamente.
Ahora le irritaba tener que moverse de forma tan letárgica.
Hacer cualquier cosa le llevaba tres veces más tiempo de lo normal.
Pero nunca se quejó ante nadie.
Sentía que no podía culpar a nadie por la situación en que se encontraba y que por tanto no podía protestar.
Se cepilló el pelo frente al espejo y decidió que en conjunto no tenía mal aspecto.
Aparte del abultado vientre el resto de su cuerpo seguía máso menos igual que antes.
Suspirando tomó su bolso y se lo colgó al hombro antes de salir.
Cuando abrió la puerta estuvo a punto de darse de bruces con Joe .
Casi gritó debido al susto.
—¿Cuánto tiempo llevas aquí? —preguntó.
No habían vuelto a hablar desde que tomó la decisión de dejar resuelto de una vez el asunto de las visitas y cortar de raíz cualquier ilusión que pudiera haberse hecho debido a la cómoda y amistosa relación que parecía haber iniciado con Joe .
Sólo deseaba que su cuerpo pudiera ser tan pragmático como su mente.
Le bastaba mirarlo para que su corazón se pusiera a latir más deprisa.
—Estaba a punto de llamar al timbre — dijo él.
—Oh —Demi salió con decisión y cerró la puerta detrás de ella— Comoverás voy a salir. Me temo que tendrás que volver otro día. Tal vez sería buena idea que llamaras antes de venir
Esperaba que las visitas de Joe no fueran a ser de ese estilo; presentarse sin previo aviso cuando le viniera bien.
Necesitaba estar advertida de ante mano para hacerse a la idea.
No sabía si podría soportar lo contrario.
Tendría que asegurarse de hacerle entender eso a Joe cuando hablaran sobre sus visitas.
Empezó a caminar lentamente hacia su coche y Joe la siguió.
—¿A dónde vas? — sus preguntas nunca surgían como tales si no másbien como educadas órdenes.
—De compras — contestó Demi sin mirarlo.
El grueso abrigo quellevaba puesto parecía pesar diez veces más de lo habitual haciendo que sus movimientos resultaran aún más lentos
— Necesito algunas cosas — añadió vagamente.
—Voy contigo.
Joe la tomó del brazo y en lugar de seguir hacia el coche de Demi la condujo hacia el suyo que resultaba anacrónicamente elegante entre la mayoría de los que había aparcados junto a las aceras.
Demi trató de apartarse y abrió la boca para decirle que tenía intenciónde ir sola pero él se anticipó diciendo:
—Y no se te ocurra ponerte testaruda y empezar a discutir conmigo. Finalmente has comprendido que necesitas comprar algunas cosas para el bebé como por ejemplo una cuna y pienso ir contigo quieras o no.
—¿Cómo sabías…? —preguntó Demi ruborizándose avergonzada.
—Miré — contestó Joe— No he visto en tu casa una habitación convenientemente preparada para el niño. Sólo un cuarto semi vacío.
—¡Has estado husmeando en mi casa!
—No me hizo falta. Es tan pequeña que desde donde estaba sentado se veía cada habitación.
Joe abrió la puerta para que Demi entrara al coche y ella lo hizo sin protestar.
Su aparición la había desconcertado.
Ahora sentía que había perdidoel control de la situación pero estaba demasiado aturdida como para sentirse enfadada.
—¿A dónde vamos? —preguntó Joe cuando estuvo sentado frenteal volante.
—A Reading por favor —dijo Demi en tono cortante— Hay varias tiendas para bebés.
—Iremos a Harrods.
Demi se volvió bruscamente hacia él.
—¡No vamos a ir a Harrods! ¡No puedo permitirme comprar nada allí!
—Pero yo sí — dijo él con suavidad poniendo el coche en marcha en dirección a Londres.
—¡No puedes decidir eso por tu cuenta! —protestó Demi —Por supuesto que puedo. Vamos a ir a Harrods y voy a pagar lo que compremos y no tiene sentido que te enfades por ello.
—Eres imposible — murmuró Demi entre dientes.
Al cabo de un rato Joe dijo en tono divertido:
—Siento que estás a punto de explotar y eso no es conveniente para una mujer en tu estado. No querrás tener un parto prematuro, ¿no?
—No te preocupes. Me aseguraré de librarte de esa experiencia — replicó Demi en tono sarcástico.
—Te dije que pensaba responsabilizarme. No sé por qué te sorprende tanto que quiera hacerme cargo de comprar algunas cosas necesariaspara el bebé.
—¡Porque puedo comprarlas yo!
—Escúchame — dijo Joe con firmeza — No pienso andar dando rodeos cada vez que surja el tema del dinero. Debes aceptar de una vez que tengo mucho y pienso asegurarme de que nuestro hijo tenga lo mejor te guste o no.
wife by accident cap 34
Fueron a un conocido restaurante italiano y durante la comida Joe le enseñó las fotos de las vacaciones que le había enviado Liz.
Charlaron y rieron desenfadadamente recordando algunas divertidas situaciones en el barco.
Cuando Joe se mostraba así de encantador sin hacer gala del frío cinismo del que era capaz en determinadas circunstancias Demi sentía quebajaba instintivamente la guardia.
Tuvo que recordarse varias veces que aquella no era su actitud habitual.
Sólo cuando estaban de vuelta frente a la puerta del piso Demi dijo sorprendida:
—¿Y las visitas? ¡Hemos olvidado por completo hablar de ello!
—Es cierto —contestó Joe también sorprendido —¿Qué te parece si vuelvo el sábado que viene y lo hablamos?
—No sé… —dijo Demi cautelosa — No estoy segura.
—¿Por qué? —Joe la miró con el ceño ligeramente fruncido— ¿Vas a algún sitio? Si prefieres podemos quedar otro día.
—No
Demi sonrió diciéndose que no tenía por qué mostrarse tan suspicaz.
A fin de cuentas acababan de pasar un agradable rato juntos sin intercambiar amargas acusaciones.
—Muy bien, en ese caso pasaré a recogerte hacia las siete y media.
Demi asintió y lo observó mientras se alejaba hacia el coche.
No sabía exactamente por qué pero se sentía inquieta por cómo habían ido las cosas.
No tenía sentido porque cuando se sentó y pensó al respecto comprendió que no había ningún motivo para ello.
Joe había tenido una actitud muy agradable con ella.
A lo largo de los días siguientes Demi se dijo que era bueno que pudieran relacionarse de forma adulta y civilizada.
¿Qué vida sería la de un niño que viera constantemente enfrentados a sus padres?
Tras la primera reacción de disgusto y enfado al enterarse de su embarazo Joe había tenido tiempo de meditar las cosas y se había hecho cargo de la situación con su habitual sentido pragmático y firmeza.
Le ofreció casarse con ella pero no trató de rebatir sus objeciones.
No él quería el matrimonio tan poco como ella y ahora que esa ideahabía quedado descartada tenía intención de mantener con ella una relación cómoda y cortés para evitar constantes enfrentamientos.
Y ella nopodía poner objeción a aquello ¿o sí?
Ya estaba embarazada de ocho meses.
No le convenía sufrir ninguna tensión innecesaria.
Pronto dejaría de trabajar y estaría contando los días en el calendario.
Necesitaba sentirse razonablemente relajada y leayudaría no tener que andar peleando con un hombre cuya sola presenciabastaba para descentrarla.
De manera que la siguiente vez que se vieron Demi estaba mentalizada para hacer un esfuerzo y lo hizo.
Salieron a comer y cuando Joe le hizo preguntas sobre lo que había hecho durante la semana ella no frunció el ceño dudando sobre sus posibles intenciones ocultas, y se limitó a contestar con una sonrisa.
Evidentemente se había relajado lo suficiente en su compañía como para dejar de sentirse incómoda cada vez que la miraba.
Incluso perdió la costumbre de disculparse cada dos por tres.
Cuando Joe la dejó de vuelta en casa Demi se dio cuenta de que ese día tampoco habían hablado de nada práctico.
Decidió que la siguiente vez que se vieran insistiría en llegar a algúna acuerdo respecto al número de veces que Joe querría ver al bebé durante la semana.
Lo haría antes de salir o hacer cualquier otra cosa.
No podían seguir viéndose como si fueran simplemente amigos.
No debía permitir que se adueñara de ella un sentimiento de falsa seguridad.
Joe no la amaba y él no tenía nada que perder pero ella debía evitar a toda costa sentirse dependiente de sus amables y solícitas visitas.
De lo contrario llegaría un momento en que descubriría que nopodía pasarse sin ellas.
La próxima vez que lo viera, pondría sus cartas sobre la mesa.
......
Sus amigos le habían dado cosas y le habían hecho regalos para el bebé a lo largo de los meses pero ella apenas había comprado nada.
Ni siquiera tenía la cuna.
Al principio no lo hizo porque no quería pensar en cosas como aquella y además nueve meses parecían mucho tiempo.
Más adelante cuando empezó a sentirse más y más apegada al bebéque llevaba dentro se contuvo por algún irracional temor a tentar al destino si salía de compras.
Luego se dijo que lo haría todo cuando dejara de trabajar pero no imaginó que seguiría haciéndolo durante tanto tiempo.
Mantenerse ocupada le pareció preferible a quedarse en casa preparándose para la llegada del bebé recordando constantemente lo solitario que iba a ser dar a luz y luego cuidar a su hijo sin ayuda de nadie.
Lo único que no había previsto era lo cansada que se sentiría durante los últimos días del embarazo.
«Pero tiene que hacerse» se dijo el sábado por la mañana tras el desayuno.
Aquel pensamiento la deprimió sin motivo aparente.
No es que no tuviera dinero en el banco porque lo tenía.
Llevaba varios meses ahorrando diligentemente.
Podía permitirse comprar la cuna y apenas iba a tener que molestarse en comprar ropa porque sus amigos le habían regalado mucha aunque hacía tanto tiempo que no la miraba que apenas recordaba cómo era.
wife by accident cap 33
Después del acalorado enfrentamiento después de la sorprendente propuesta de Joe su tranquila aceptación tenía algo de anti climax.
Entonces se dijo que estaba siendo una estúpida.
Joe tendría derecho aver a su hijo le molestara a ella o no y lo mejor sería arreglar las cosas con la menor acritud posible.
Pero en el fondo de su mente quedaba la idea de que Joe se había rendido demasiado fácilmente ante su negativa a casarse con él.
No había protestado ni había tratado de persuadirla de lo contrario.
Debía sentirse aliviado de que no hubiera aceptado su oferta pensó sintiendo una punzada de amargura.
—Bien — dijo Joe bruscamente — Me mantendré en contacto — añadió y salió del piso sin volver la vista atrás.
Sólo al quedarse sola notó Demi lo agotada que estaba.
Encendió la televisión y simuló mirarla pero estaba demasiado distraída como para concentrarse.
Ahora que Joe había vuelto y ella sabía que regresaría aunque sólo fuera para aclarar los detalles de sus visitas volvía a sentirse en la cuerda floja.
Tendría que luchar muy duro por frenar sus sentimientos sino quería pasar los siguientes meses o años saltando de un encuentro emocional a otro arreglándoselas apenas para sobrevivir entre medias.
Si al menos pudiera conseguir que Joe dejara de gustarle…
Después de todo había un millón de razones por las que debería ser así.
Pero no podía verlo con objetividad.
La personalidad de Joe la apabullaba.
Incluso cuando discutían incluso cuando la amargura le llenaba la boca y la mente y los pensamientos incluso cuando la asustaba como nadie lo había hecho hasta entonces también la excitaba.
Le costaba tremendos esfuerzos apartar la mirada de él y cuando lo hacía aún podía ver su rostro reflejado en su mente.
El lunes sorprendentemente porque siempre había respetado escrupulosamente su necesidad de intimidad Paul preguntó a Demi por Joe .
No le preguntó si era el hombre que la había dejado embarazada pero ella se lo dijo de todos modos ya que no tenía sentido ocultarlo.
—¿Y va a ayudar a la manutención del bebé? — preguntó él en tono despreocupado.
Estaban sentados en su despacho, repasando la contabilidad, con un plato de sándwiches y dos tazas de café entre ellos.
—Quiere contribuir —dijo Demi con sinceridad — Quiere aceptar partede la responsabilidad.
—¿Y eso te parece raro?
—No, la verdad es que no — contestó Demi pensando en ello.
—En ese caso, ¿por qué no te pusiste en contacto con él desde el principio?
—Porque… —Demi se interrumpió. Paul la miró pensativamente —Porque no quería que se sintiera obligado a…
—Pero lo está; por supuesto que lo está — tras una breve pausa Paul añadió — Me pareció un
tipo de carácter agresivo la clase de hombre que no hace nada a medias.
—Tiene un estilo de vida muy activo. En ella no hay sitio para nadie más.
—Y tú lamentas eso.
—¡Por supuesto que no! —exclamó ella.
—No pretendo entrometerme Demi — dijo Paul con cautela pues la vida privada de Demi era algo en lo que raramente se había inmiscuido en el pasado — pero si ese hombre te resultara indiferente no te importaría nada alterar o no alterar su estilo de vida. Tus únicos pensamientos serían para el bebé y probablemente te resultaría fácil aceptar que él debíacompartir la responsabilidad contigo.
Demi no dijo nada.
Sabía hacía dónde se encaminaba Paul pero ella nopodía admitir simple y llanamente que estaba locamente enamorada de Joseph Jonas Decirlo en alto sería hacerlo más real sería como si ya no hubiera vuelta atrás.
—Si alguna vez necesitas un lugar al que ir para estar tranquila y pensar —dijo Paul al cabo de un momento— recuerda que mi chalet estávacío y a tu disposición.
Paul poseía un pequeño chalet de dos habitaciones en Lake District.
Demi fue una vez allí a pasar un fin de semana y disfrutó mucho de su estancia en él a pesar de que estaba bastante deteriorado y necesitaba urgentes reparaciones.
Había pertenecido a la familia de Paul desde hacía años,¿ y cada sucesivo dueño había ido dejando para el siguiente la tarea de repararlo.
De todos modos Demi no pensaba que fuera a necesitar tranquilidad para pensar.
La única realidad era que Joe Jonas vería a su hijo y la única protección con que ella podía contar residía en su habilidad para seguir adelante con su vida cerrando los ojos al posible efecto que Joe pudiera tener sobre ella.
El tiempo se encargaría de suavizar sus sentimientos de poner las cosas en su sitio.
—Gracias, Paul —dijo obedientemente y bajó la cabeza para volver aconcentrarse en su trabajo.
El aceptó el cambio sin pestañear.
Aquella erauna de las cosas que le gustaron a Demi de su jefe desde el principio.
Nunca permitía que su curiosidad lo dominara y eso hacía que ella sesintiera más segura en su intimidad.
Pero ahora no pudo evitar preguntarse si habría estado más preparada para enfrentarse al problema que tenía entre manos si no sehubiera aferrado tan tenazmente a su intimidad y seguridad.
Ladrillo a ladrillo, había construido un muro a su alrededor para protegerse de los embates de la vida pero sólo hizo falta un soplido para desmoronarlo cuando Joe apareció en ella.
Si nunca hubiera tratado de aferrarse a la ilusión de que la estabilidadera algo controlable
¿no habría sido menos vulnerable?
¿No habría estado mejor preparada para enfrentarse a un hombre como Joe Jonas?
Si si si.
Podía ahogarse pensando en todos los síes de su vida.
A pesar de todo tendría que aprender a enfrentarse a sus emociones a no delatarse cuando estuviera con él por infrecuente que fuera.
Pasó una semana antes de que Joe volviera a visitarla.
Apenas eran las siete de la tarde y por su elegante traje debía haber ido directamente del trabajo.
Demi esperaba que se pusiera a hablar de forma inmediata del tema de las visitas pero cuando lo invitó a pasar Joe le preguntó si ya había cenado.
—Yo… estaba a punto de hacerlo — dijo ella indecisa.
—Ponte el abrigo. Voy a llevarte a cenar.
—¿Por qué? — preguntó ella
Joe le dedicó una de las sonrisas llenas de encanto que solía dedicarle meses atrás.
—Esa respuesta no es muy amable — murmuró.
—Lo siento pero pensaba que íbamos a hablar aquí de los términos en que ibas a querer que fueran tus visitas. No hace falta que me lleves acenar.
—No tienes razón no hay necesidad pero tal como están las cosas tú y yo vamos a vernos a menudo durante un indeterminado periodo de tiempo aunque sólo sea de paso. Más vale que nos acostumbremos a mantener una relación amistosa
Joe seguía sonriendo aunque el tono de su voz bajó cuando preguntó
— ¿O es eso pedir demasiado?
—No por supuesto que no —dijo Demi .
El tenía razón y tal vez lo mejor sería llegar a un arreglo amistoso.
Sonrió y añadió
— Voy a por miabrigo no tardo.
wife by accident cap 32
«¿Pero por qué no podemos quedarnos en un sitio fijo?» recordó que solía preguntarle a su madre una y otra vez hasta que comprendió que era inútil seguir preguntando.
No quería que su hijo se cansara de preguntarle,
«¿por qué no puede estar papá con nosotros como el de los demás niños?»
Además aquella clase de relaciones a larga distancia no solían durar.
No era posible.
Tras el primer impulso de buenas intenciones las cosasn solían de caer.
Las visitas se harían más escasas.
Serían sustituidas por regalos enviados a través del correo en las fechas apropiadas.
Una relación así no funcionaría y lo mejor era no permitir que empezara.
«Además» pensó Demi avergonzada «también estoy yo».
Joe Jonas podía encontrar sencilla la idea de entrar y salir de su vida cuando le saliera en gana porque ella le era indiferente
¿pero cómose sentiría ella?
¿Cómo iba a librarse del peso que suponía para su vida el amor que sentía por él si no dejaba de verlo definitivamente?
Esa sería la única forma de hacer acopio de la fuerza necesaria para lograr olvidarlo.
—No tengo intención de aparecer una vez al año por aquí con regalos para compensar mi ausencia durante los otros tres cientos sesenta y cuatro días. Eso no sería aceptar realmente mi responsabilidad
Joe se levantó y fue hasta una ventana por la que miró hacia el exterior con gesto pensativo y dijo:
— No no es eso lo que tenía pensado.
—Entonces ¿qué tenías pensado?
Joe no respondió de inmediato.
Metió las manos en los bolsillos del pantalón y siguió mirando por la ventana.
Por algún motivo su silencio hizo que Demi empezara a sentirse más ymás nerviosa.
No le gustaba.
¿En qué estaría pensando?
—Te propongo que nos casemos
Joe se volvió lentamente y miró a Demi que lo contemplaba con gesto perplejo y completamente pálida
—Pareces sorprendida — continuó él en tono lacónico y se apartó de la ventana para volver a sentarse en el sofá.
—Debes estar bromeando — logró murmurar Demi .
—No me parece que sea una proposición tan sorprendente.
—¿Estás loco?
—Si nos casamos nuestro hijo podrá crecer en un ambiente familiar normal. No habrá padres a medias ni absurdos regalos para compensarlas inevitables ausencias. Y así podrá tener todas las ventajas materiales que estoy en condiciones de ofrecerle. Tienes razón al decir que el dinero no hace a un buen padre o para el caso feliz a un hijo pero existiendo la posibilidad de contar con él ¿cómo privarle de ella?
—¡No me estás escuchando!
—Estás sola en el mundo Demi. No cuentas con el apoyo de una familia. ¿No te asusta la idea de criar a un bebé sin contar con ningún apoyo?
—Por supuesto que me asusta — contestó Demi insegura — Sé que no va a ser un camino de rosas. Sé que habrá momentos en que lamentaréno tener ayuda pero…
—¿Pero…?
—Pero no hay motivo para que me case contigo. ¿No te das cuenta? No habría amor… — Demi bajó la mirada hacia su regazo — Tu estilo de vida no es adecuado para tener una familia. Sería un terrible error.
—Deja de ser tan ingenua —dijo Joe con aspereza.
—No estoy siendo ingenua. No quiero casarme contigo.
—Pensaba que el matrimonio era de las primeras cosas en tu lista de prioridades —dijo él con frialdad y Demi se ruborizó — Creía que no considerabas las relaciones con los hombres a menos que hubiera un anillo de matrimonio por medio…
—Nunca he dicho eso.
—Por supuesto que sí. Pero has preferido olvidarlo
Joe se acercóal sofá y se inclinó hacia Demi para que el impacto de sus palabras no se perdiera en el espacio que los separaba.
Su cercanía despertó confusos recuerdos en ella… sus manos acariciándola sus dedos explorándola íntimamente…
Apartó la cabeza tratando de alejar aquellas imágenes y Joe entrecerró los ojos
—¿Tanto lamentas lo que sucedió entre nosotros? — preguntó tenso — ¿Me odias tanto que no soportas la idea de estar en la misma casa conmigo?
—Sería un error —repitió Demi con cautela volviéndose a mirarlo —No estaría bien. Dices que si me caso contigo nuestro hijo tendría una vida normal pero no es así. ¿Qué habría de normal en un matrimonio entre dos personas que se vieran obligadas a casarse y a vivir juntas por el bien de su hijo? ¿Qué clase de entorno sería ése? ¿Un entorno feliz? —
su voz se transformó en un susurro cuando añadió
— Al menos… mis padres se amaban. Puede que yo odiara los continuos viajes y el trastorno que implicaban para mi vida pero cuando estaba en casa con ellos fuera donde fuera me sentía rodeada de amor y cariño. ¿Imaginas lo que supondría para nuestro hijo carecer de eso?
—Ya veo — dijo Joe irguiéndose— Nunca imaginé que llegaría a encontrarme en la situación de proponer matrimonio a una mujer que prefiriera enfrentarse sola a una situación difícil antes que verse atada amí. Me pregunto qué dice eso de mí — añadió riendo sin humor.
—Lo siento —dijo Demi .
—No te disculpes. ¿Por qué ibas a hacerlo?
—No quiero que pienses que no considero generosa tu oferta…
—Pero no te parece practicable.
—Eso es.
—Lo que nos deja con el problema de organizar alguna clase de derechos de visita. ¿Podemos hacer eso de manera informal o tampoco teparecería adecuado?
—Eso podemos resolverlo por nuestra cuenta — replicó Demi deprimida al sentir que de pronto nada parecía ir por el buen camino.
wife by accident cap 31
Sentir que Joe la estaba mirando le ponía nerviosa.
Tuvo que hacer un esfuerzo por controlarse cuando se volvió.
Una vez en el cuarto de estar se sentó en una silla frente a él y lo miró silenciosamente por encima del borde de su taza.
—¿Me lo habrías dicho? —preguntó Joe a la vez que cruzaba las piernas.
—No sé. Tal vez algún día — Demi frunció el ceño — No probablemente no — admitió — No creo que hubiera habido necesidad.
Joe dejó su taza en la mesa y dijo
—¿No? ¿No habrías considerado necesario informar a tu hijo de la identidad de su padre?
—No —dijo Demi nerviosa consciente de que no estaba diciendo las cosas adecuadas— No tengo intención de alterar tu vida.
—Partamos de la idea de que mi vida ya ha sido alterada — dijo Joe con dureza.
—En ese caso no hay necesidad de que se vea más alterada aún. Sólo quiero que sepas que no voy a tratar de forzarte para que asumas ninguna responsabilidad. Fue un error. No se me pasó ni por un momento por la cabeza que pudiera quedarme embarazada.
—Así que supuestamente yo debería salir por la puerta sin mirar a atrás y sin preocuparme por nada ¿no?
—Sí. Creo que eso sería lo mejor.
—Así que eso sería lo mejor ....
el matiz fríamente cínico de la voz de Joe puso nerviosa a Demi .
—Eso creo. ¿Tú no? Me refiero a que esto es responsabilidad mía. No tiene nada que ver contigo.
—¿Responsabilidad tuya? — repitió Joe furioso — ¡Así que no tiene nada que ver conmigo!
—Sé que también tú eres responsable por supuesto —dijo Demi con rapidez— Al menos técnicamente. Lo que trato de decir es que no tengo intención de exigirte nada.
—Que considerada — la boca de Joe se curvó despectivamente.
—No puedo ganar ¿no? — espetó Demi con hostilidad— ¡Primero me acusas de quedarme embarazada a propósito para poder chantajearte y ahora me acusas de lo contrario!
—Estás siendo deliberadamente obtusa.
—¡No es cierto!
—Estás evitando la verdad de la situación porque te viene bien hacerlo así y esperas que yo te siga la corriente.
—¿Y cuál es la verdad de la situación? — preguntó Demi tratando de controlar su enfado.
Las discusiones no podían ser buenas para el bebé.
Apoyó una mano sobre su estómago y sintió que daba una patada.
¿Era su imaginación o estaría dando más patadas de lo normal?
¿Estaría captandolas vibraciones de la discusión?
Lamentó haber vuelto a ver a Joe .
De hecho lamentó haberlo conocido.
¿Por qué no aceptaba que le estaba haciendo un favor no irrumpiendo en su vida con un hijo no deseado?
Joe vivía su vida a toda velocidad.
No había lugar en ella para la calma y dedicación que requería un bebé.
—La verdad es que lamentas amargamente lo que pasó entre nosotros y esperas que yo desaparezca de la faz de la tierra para poder poner definitivamente atrás el episodio. Por desgracia para ti no estoy dispuesto a seguirte la corriente. Esto no es sólo cosa tuya. Resulta que yo también tengo que ver en el asunto. Más o menos el cincuenta por ciento.
—Yo voy a criar al bebé — dijo Demi rígida — Sé que no tienes mala intención…
—¿Pero…? — preguntó Joe cínicamente— Prefieres arreglártelas por tu cuenta¿no?.
Demi no dijo nada.
Bajó la mirada hacia sus manos con gesto testarudo.
No parecía tener mucho sentido discutir con Joe .
Se volviera hacia donde se volviera él encontraba una puerta y se la cerraba en la cara.
—¿Y bien? —insistió Joe .
Demi se encogió de hombros y murmuró
—Eso es.
—¿Cuánto dinero ganas?
—¡El dinero no tiene nada que ver con esto! — replicó ella con ardor — ¿Qué diferencia supone el dinero que tenga? ¿Sería mejor madre si tuviera una casa grande y pudiera permitirme unas lujosas vacaciones cada año?¿Acaso crees que el dinero lo compra todo? ¡Si es así, lo siento por ti!
—¿Cuánto? — insistió Joe.
sin apartar su dura mirada de Demi que finalmente le dijo lo que quería saber
— ¿Y de verdad crees que no supondría ninguna diferencia que aceptara mi parte de responsabilidad y dejara que el bebé se beneficiara de mi fortuna?
—No quiero tu dinero.
—No estamos hablando de ti.
—De acuerdo. En respuesta a tu pregunta ¡no! Que aparecieras por aquí una vez al año cargado de regalos no mejoraría en lo más mínimo la vida del bebé. Puede que creas que ésa es la solución pero no lo es. Al final esa actitud sólo serviría para desorientar al niño. Sé que no estamos hablando de mí pero mi experiencia es suficiente como para saber que lo que estás ofreciendo sería parecido a lo que yo tuve de niña.
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